Bueno gente linda, a los que han seguido estas locuras hasta este punto debemos agradecerles por su afán, dejen sus comentarios y sigan aguantando que esto parece que va para largo; dejamos Nicaragua a quien encontramos celebrando 30 años de revolución, no acudimos a los actos porque los tumultos de gente por lo general no nos llaman la atención, pero hubo buenos espectáculos y cosas históricas bastante interesantes, también dejamos buenos panas, nos esperan nuevas aventuras en Guatemala… Nos vemos.
miércoles, 23 de septiembre de 2009
El taxista va a ser canción
La noche que tocamos en la Ruta Maya tomamos un taxi junto a Bea y su vecina, íbamos muy cargados y cansados pero pendientes de que nada se quedara… no fue así, en el taxi se quedo la parte superior del atril para el cuatro y la guitarra, no nos dimos cuenta pero el conductor si, el apareció de muy buena onda unos días después, nosotros nos encontrábamos en la playa así que lo atendió Martha, la muchacha que trabaja en casa de Bea, el amigo taxista le dijo que habíamos dejado la pieza y que el de manera muy gentil la traía porque de seguro era importante, “COÑOOOOO que maravilla”, pero bueno que él se había desviado de su ruta y que el tiempo es oro y la gasolina también y que necesitaba que le pagara la carrera (40 córdobas) porque si no la importante pieza no abandonaría su automóvil hasta que sus dueños no estuvieran en casa, Martha no tenia dinero y el compadre se fue, no dejó número ni na de na. Nos contó Martita lo acontecido y bueno le dijimos que no se preocupara que comprábamos un atril, que no compartíamos los pensamientos del tipo y que se yo. Durante otra de nuestras ausencias apareció de nuevo el señor taxista con la pieza, le vendió a Marta la onda de la importancia de la misma y que capáz no podíamos seguir en las locuras a causa de eso pues, así que Martha en consideración hacia nuestras personas y nuestro futuro apeló a su cartera pero COÑOOOOOOO, - señorita la verdad es que me he desviado un par de veces de la ruta y he dejado a un lado mis quehaceres por efectuar este acto “DE BUENA FE” (así se llamará la canción) usted comprenderá que son dos carreras las que debe cancelarme (80 córdobas). Martha pagó, nos dio cuentas de la situación al llegar, respiramos profundo y… pa’ lante caballero, aunque no entendamos ciertas cosas.
León
Otra hermosa ciudad, no tiene el aporte financiero que recibe Granada para mantenerse pintada y fresca, pero es la primera ciudad estudiantil de centro América, así que la vida que existe ahí es movida y constante, vienen estudiantes de todas partes a hacer sus carreras en esta ciudad, colonial también, con historia, anécdotas y buena onda; llegamos ahí invitados por Juan de la Torre, un tipo muy simpático, agradable y atento gestor cultural de la Universidad de León con quien habíamos hecho contacto durante algún momento del viaje y quien nos conto que justo para las fechas en que visitaríamos Nicaragua se iban a realizar actividades por parte de la universidad conmemorando fechas importantes de la región y para la institución, coincidió entonces que al alargar nuestra estadía en el país por haberse presentado en Honduras sucesos que no nos permitieron visitar esa tierra, se nos diera la oportunidad de tocar en León y así lo dispusimos pues. Llegamos el día pactado a tocar, conocimos a nuestro contacto quien estaba de apio verde, nos invito a la pequeña celebración que le tenían en la casa de cultura donde se estaban reuniendo los artistas para el festival de la noche, nos conocimos, comimos torta, cantamos cumple años, y nos dispusimos a caminar hacia donde sería el recital, al costado de la Catedral, al aire libre en la plaza de la ciudad, con un muy buen sonido, en un lindo escenario y chévere luminotecnia, que lindo se veía todo carambas pero… LLOVIÓ mi gente, y no paró de hacerlo durante toda la tarde y la noche, hubo ciclones en el pueblo vecino con un gran número de damnificados, todo se fue al cacho, pero persistimos en tocar, no esa noche; había la posibilidad de hacerlo al día siguiente en otro foro interesante también pero dependía muchísimo de la hora, pues esa noche debíamos estar en Managua comprando los boletos para salir de madrugada hacia Guatemala, la producción nos alojo en uno de los tres mejores hoteles de León, “Los Balcones” donde pasmos la noche esperando el día siguiente para hacer lo que nos encanta; TOCAR. No se puedo, la instalación de equipos y tarima se realizo muy tarde y tuvimos que abandonar la ciudad sin poder mostrar nuestro trabajo pero con el firme compromiso de ambas partes de que a la vuelta León será una visita obligada para nosotros. Cabe destacar que en el festival participan muchachos muy jóvenes que exponen el folclore del país y de su zona, tanto en la danza como en el canto y que se les da oportunidad a los chicos de la Uni que dedican tiempo a las artes para que muestren el trabajo que han ido realizando durante el periodo de clases.
Quiero hacer un aparte acá porque aunque no la conocimos personalmente, queremos agradecer de todo corazón a Diamantina, una amiga de Bea que nos ayudó con tramites que hubo que hacer en León y que antes de viajar nos ofreció su casa para que pasarnos ahí los días que quisiéramos, a la vuelta queda este pendiente también.
Quiero hacer un aparte acá porque aunque no la conocimos personalmente, queremos agradecer de todo corazón a Diamantina, una amiga de Bea que nos ayudó con tramites que hubo que hacer en León y que antes de viajar nos ofreció su casa para que pasarnos ahí los días que quisiéramos, a la vuelta queda este pendiente también.
Nos fuimos de paseo.
Masachapa…El primer paseo lo hicimos hacia una playa llamada Masachapa, aunque en realidad nos dirigíamos a Pochomil (2 kms mas lejos) Bea hizo algunas llamadas para conseguir a un amigo con casa por allá que nos permitió estar asilados ahí dos días y una noche.
Llegamos en horas de la tarde a la morada playera, una casa muy chévere, grande, y con el patio que daba al mar (que más se puede pedir) una vez que dejamos el equipaje, nos enrumbamos a ver qué comíamos porque el hambre estaba apremiando, como cosa rara, el mercado nos ofrecía pinto, con alguna carne, eso comimos acompañado de todas maneras con sus chelas bien helenas. Bajamos a la playita a ver que ofrecía y wowwwwwwwww caballero que linda la vista, caminamos un buen roto por la orilla y bueno, las fotos hablan por si solas, la verdad que estaba maravillosa y justo lo que nos habían recetado para eliminar el estrés ;-)
Caída la nochecita pasamos a la tienda a comprar algunas provisiones para que no fuera tan dura la pernoctada, para nuestra gran alegría, cuando llegamos a la casa la encargada nos propuso que durmiéramos en la habitación principal, Upaaaaa, aire acondicionado, una camota y mucho espacio… cheverísimo.
Al día siguiente nos fuimos a la playa después de desayunar, estuvimos un buen rato por ahí y bueno teníamos que tomar el bus de regreso a Managua, nos propusimos irnos en el último de la tarde y disfrutar en pleno lo que Masachapa nos ofrecía, así fuimos a parar a un restaurant a orillas del mar, donde comimos un riquísimo pargo (como muestran las imágenes) con una vista estresante y acompañados de las infaltables amigas de cebada bien frías, no sé hasta qué hora estuvimos ahí pero la pasamos de maravillas, vuelta a la casa a buscar nuestras pertenencias y a esperar que pasara el bus a la capital, ahí esperaremos a ver que nos depara el destino.
Quisalá…

Ya les hablamos de Donald y Cristina y de la propuesta que nos hicieron de prestarnos su casa en la playa: Quisalá queda a unos cuantos kilómetros a la derecha de Masachapa (si vemos de frente al mar) para allá nos dirigimos en nuestra segunda expedición nicaragüense. Para llegar a la playa debimos bajar en San Rafael y tomar un taxi moto que en un tiempo aproximado de 25 minutos nos dejaría en la casa de los chicos, ahí estaba Don Adrian, el cuidador y nuestro guía durante las dos noches y tres días que pasamos por ahí. Fuimos un lunes, la playa estaba desierta, casi no había gente por esas latitudes, nos encontramos con 5 kilómetros de arena para nosotros nada mas, no hay nada cerca para comprar así que llevamos provisiones para mantener estos pechitos, libros para liberar el estrés y unas enormes ganas de volver a estar en el mar, los chicos tienen unas hamacas que colgamos en el “rancho” como llaman ellos al quincho que tienen en el patio destinado para tal fin, salimos de paseo por la costa los tres días que estuvimos ahí y durante uno de ellos nos dirigimos hacia la desembocadura del rio, allí nos encontramos con un cementerio de grandes árboles que arrastra la corriente cuando el rio se crece, era muy llamativa esa imagen y linda además. Uno de los días compramos a otro cuidador un par de parguitos para comer fritos y bueno Donald tenía un suministro interesante de chucherías que atacamos sin compasión y que una vez de vuelta en Managua repusimos a sus legítimos dueños ;-). La playa… exquisita, que les puedo decir, los días maravillosos y la compañía… ya no ya pe, las estrellas, la luna, el sonido del mar, el viento y por supuesto: Luz.
Granada.Ya les contamos que aquí conocimos a Ninoska, pero ¿cómo llegamos?. Por recomendación de todos los habitantes de Nicaragua, nos vimos obligados a tomar la penosa decisión de ir a conocer Granada, luego de un par de horas de viaje en estos autobuses que les hemos mostrado desde que salimos, llegamos a nuestro destino… la verdad es que impacta desde que se dobla la esquina y se presenta ante uno esta ciudad, colonial, turística, muy bien conservada y con un gran aporte capital para su mantenimiento, tiene una plaza central y una avenida principal donde se centra todo la parte de ofertas culinarias, algunos hostales, hoteles y al final… el lago. Ahí se pueden tomar lanchas para dar un paseo por las diferentes islas y algunos pueblos aledaños, también hay un bote más grande y que es colectivo destinado al mismo fin, distracción para los turistas y capital para quien lo maneje, pero nosotros no tomamos ninguno, pues los viajes son de muy larga duración y como en estos países los buses tienen un horario de regreso a las capitales que va no más allá de las 17:00 horas, no había manera de hacerlo todo pues, eso lo dejamos para la vuelta, así que nos instalamos en un bar restaurant después de caminar y tomar fotos y allí conocimos a la susodicha chica de las sandalias… ya saben el resto de la historia.
viernes, 18 de septiembre de 2009
jueves, 17 de septiembre de 2009
Ninoska.
Quise hacer un aparte para esta chica que conocimos en Granada, ella es ambulante, vende sandalias que confecciona la familia. Nos encontrábamos sentaditos, tranquilitos en la mesa de un restaurant bebiéndonos unas victorias heladas, cuando apareció Ninoska con su bolsa de ofrecimientos, a Luz le gustaron algunos modelos pero dos puntos estaban en contra: no había su número y tampoco daba el presupuesto, pero a ella le gusta hurgar y martirizarse, así que vimos un montón de sandalias que no íbamos a comprar y parece que a Ninoska no le molestaba en absoluto, empezamos a conversar, la invitamos a sentarse con nosotros y le ofrecimos unas chelitas, cosa que aceptó con gran gusto, entre el palabrerío se nos caía la tarde y preguntamos a qué hora salía el último bus a Managua, ella nos indico hora y lugar exacto pero también nos dijo que si no queríamos ir a su casa a pasar la noche, conocer y seguir con las helenas pues; fue así como estuvimos por primera vez en Masaya, viajamos con sus amigas del quehacer diario, una señora que vende cerámicas, una chica de 18 que llevaba maracas y su cuñada con el esposo que también se dedican a las sandalias, subimos al autobús, bajamos del autobús en un hotel para extranjeros que está en la carretera pero ya en Masaya a ver si las últimas gotas de luz del sol dejaban algún fruto más a la jornada, pero todos queríamos llegar a casa, estuvimos cosa de media hora por ahí y partimos a la morada de Ninoska, un terreno muy largo (una cuadra) y del ancho de una casa convencional donde se levantaba una primera construcción que habitaban unos tíos, mas hacia atrás estaba otra casita pequeña, luego la de su mamá, junto a esa estaba una habitación grande con de piso de barro que pertenecía a ella junto a su esposo y sus dos hijos y al fonnnndo del terreno estaba la de los abuelos. Conocimos a su esposo a su hijo, nos tomamos unas chelas, conversamos y nos fuimos a la cama, al día siguiente había que levantarse muy temprano para ir a venderle sandalias a los ticos que llegaron el día anterior, y así fue pues, a eso de las 7:30 salimos de su casa no sin antes tomarnos un cafecito con su respectivo pan. Debo comentarles que la noche fue corta, ya que tenían tantos animales que a eso de las 4 de la madrugada, empezaron todos a hacer ruidos y emitir ladridos, piar, graznar, rebuznar, aullar, mugir, etc, jajajaja además llovió un poco y el ruido del agua sobre los techos acompañaba esas deliciosas voces naturales que tanto me gustan (a luz no). Subimos a un taxi juntos, llegaos a la carretera, ella iba hacia la derecha nosotros en sentido contrario, nos despedimos, nos deseaos suerte, nos abrazamos y hasta que la vida vuelva a juntarnos… un beso chama, la mayor de las suertes.miércoles, 16 de septiembre de 2009
Reencuentros y nuevas amistades
Del reencuentro ya les hablamos, aunque cabe decir que Carla nos invitó a su casa para conocer a sus hijos y a su esposo y nos deleitó (ella es chef) con esa deliciosa comida peruana que extrañábamos, también conocimos a su vieja que había ido de visitas por allá una semana, estuvimos un par de ocasiones en su casa y la pasamos muy bien,ella es super atenta y con una energia!!! asu!!! jejeje, mil gracias por todo fue muy chevere encontrarnos nuevamente...nos vemos a la vuelta!También la pasamos bien el poco tiempo que compartimos con María Venancia allí en el Caramanchel, lo mismo con los chicos de Takina Inca en los ensayos y el día que nos conocimos y nos recibieron en su casa con un almuerzo muy rico y los periquitos esos que Luz tiene en la foto, disfrutamos mucho de compartir aunque fuera poquito con Aide la amiga de Bea, de igual manera disfrutamos con Eduardo, quien nos invitó a visitar a un Luthier en Masaya y así poder este pechito compartir información acerca de nuevas técnicas y detalles para trabajar en esa profesión tan hermosa y que disfruto tanto al realizarla, de regreso a Managua paramos a tomar unas bebidas de cebada típicas del país y el tomo cafecito.
La tarde en que conocimos a Donald y Cristina nos cayeron muy, muy bien, luego cuando nos juntamos en su casa, el día de la lasagna aquella esa sensación fue reafirmada, tiene dos rodwailers lindos y aunque están colmados de chamba, están dispuestos a la conversa siempre con una amena sonrisa en sus caras, nos contaron que tienen una casa en Quisalá, una playa cerca de Pochomil y Masachapa y que si queríamos estaba a la orden… imagínense gente, es obvio que aceptamos la propuesta y partimos hacia allá un par de días y que la pasamos de lo mejor como verán más adelante en las fotos, estamos muy agradecidos por todo chicos y es muy seguro que nuestros caminos volverán a cruzarse y será un verdadero gusto que así sea!.Las tocadas
Teníamos programados dos conciertos en Managua, ambos compartidos con otros artistas locales pues siempre existe el riesgo para los dueños, de cómo a uno no lo conocen por estos lares, la convocatoria no llegue a ser buena. Fuimos a conocer el “Caramanchel” lugar conducido por María Venancia, una chama muy bacán que nos atendió súper mientras conversábamos acerca de lo que sería la noche del espectáculo, compartiríamos con un grupo llamado Taquina Inca, fundado por Engels y su esposa, una pareja muy linda con los cuales tuvimos la oportunidad conocernos y juntarnos en su casa, nos atendieron muy chevere, ensayamos algunos temas que hariamos juntos, concimos a los chicos de Takina y fuimos a la tele juntos, La noche del concierto llegó, el lugar es muy bonito y casi al aire libre, no llovió, el sonido se presentó tarde, pero salió todo bien, un mano a mano con los chicos y un buen público, como siempre nos quedamos un rato para conversar, compartir agradecer y a casita gente a dormir que uno se cansa. No pudimos vernos con los Takina despues, esperamos poder volver a compartir cuando regresemos! un placer chicos!
La segunda presentación fue en “La ruta maya” un espacio creado hace ya 16 años por Donald y Cristina (de ellos hablaremos más adelante) días antes nos juntamos a almorzar para conversar acerca de cómo iba a ser la movida, cuales eran las personas en las que habían pensado para que compartiéramos la noche y pactar una nueva reunión todos juntos para coordinar todo lo referente a la fecha. Tocariamos junto a una cantante peruana que se acompaña de un guitarrista oriundo de Nicaragua, Carla Kjaerbi y Eduardo Araica. Buscamos en internet info acerca de ellos aunque sabíamos de Eduardo por referencias ya que es uno de los más conocidos guitarristas de allá y nos encontramos con la sorpresa de que Carlita (ahora lleva el apellido del esposo) era nada menos que Carla Zegarra, una chama con la que habíamos compartido un par de veces en Lima, cuando sacó su primer disco en los magníficos y hermosos tiempos del TAJABONE, así que todo en familia jajaja, nos juntamos donde Cristina y Donald para conocer a Eduardo y vernos con Carla, comimos una deliciosa lasaña de vegetales, conversamos y a planear lo del viernes gente a ver cómo nos va.
Llegó el día, todo estaba dispuesto para el espectáculo, abrimos nosotros, invitamos a Carla a cantar un tema con nosotros luego de un intermedio subieron Carla y Eduardo acompañados por un par de amigos músicos y cerramos todos juntos y… se acabó, eso es tooodoooo amigos, muy bonita noche, cuando estemos de regreso seguro que repetimos… ojala!!
La segunda presentación fue en “La ruta maya” un espacio creado hace ya 16 años por Donald y Cristina (de ellos hablaremos más adelante) días antes nos juntamos a almorzar para conversar acerca de cómo iba a ser la movida, cuales eran las personas en las que habían pensado para que compartiéramos la noche y pactar una nueva reunión todos juntos para coordinar todo lo referente a la fecha. Tocariamos junto a una cantante peruana que se acompaña de un guitarrista oriundo de Nicaragua, Carla Kjaerbi y Eduardo Araica. Buscamos en internet info acerca de ellos aunque sabíamos de Eduardo por referencias ya que es uno de los más conocidos guitarristas de allá y nos encontramos con la sorpresa de que Carlita (ahora lleva el apellido del esposo) era nada menos que Carla Zegarra, una chama con la que habíamos compartido un par de veces en Lima, cuando sacó su primer disco en los magníficos y hermosos tiempos del TAJABONE, así que todo en familia jajaja, nos juntamos donde Cristina y Donald para conocer a Eduardo y vernos con Carla, comimos una deliciosa lasaña de vegetales, conversamos y a planear lo del viernes gente a ver cómo nos va.
Llegó el día, todo estaba dispuesto para el espectáculo, abrimos nosotros, invitamos a Carla a cantar un tema con nosotros luego de un intermedio subieron Carla y Eduardo acompañados por un par de amigos músicos y cerramos todos juntos y… se acabó, eso es tooodoooo amigos, muy bonita noche, cuando estemos de regreso seguro que repetimos… ojala!!
martes, 15 de septiembre de 2009
Bea, la morada, el cuarto tropero…
Al fondo, nos esperaba el cuarto tropero con un banner dándonos la bienvenida y reconfirmándonos que estábamos en casa de la familia, nos paseo por donde pudo, nos acompañó de igual manera, nos apoyo en los conciertos cobrando entradas y vendiendo discos, junto a su vecina Aide una loca simpatiquísima que siempre estaba riéndose con su risa muy particular, nos consiguió casas prestadas con los amigos en la playa y guió nuestros viajes fuera de la capital (ella no pudo ir). Anduvo enferma por esos días pues sufre de alzas del azúcar, felizmente anda mejorcita ya, hay que cuidarse amiguita!!. Nos quedamos mas de lo programado ya que era inminente que no podríamos tocar en Honduras aunque tuviéramos muchas ganas y esos diez días que estaban destinados a ese país los pasamos acá en Nicaragua. La fuerza de Bea es contagiosa y ojala que no desfallezca debido a su salud y la de su madre, porque es una mujer con mucha valía de verdad. El dia que llegamos nos recibieron con un indio viejo (comida típica de allá) servido y cocinado por Martha, la chica que acompaña a Beatriz y la ayuda en los quehaceres del hogar, ella también fue muy atenta conversadora y chévere con estos pechitos, y bueno gente… a descansar un poco, que llegamos agotados. Gracias Bea por tanto Cariño!
Nicaragua

Bienvenidos a Nicaragua, la entrada tranquila, ajetreada pero tranquila, el viaje por el sur, my lindo, aunque como hemos estado diciéndoles este país es uno solo, muy igual y homogéneo, tiene sus diferencias y características, el lago con los volcanes que se puede divisar desde la carretera es imponente, veamos que nos depara Managua .
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