sábado, 27 de junio de 2009

Al aeropuerto y …..

Bueno mi gente… hora de partir, pasamos por el Hotel, sacamos las cosas, tomamos un taxi y ¡vamonosss! hacia allá, daleeee, hacia allá, aeropuerto de Cartagena, impuesto de salida ¡CARISIMOOOOOOO! llegamos con tiempo suficiente para ser revisados, etiquetados y registrados en el counter?, el peso era legal pero mucho numero de bultos (5), como hacemos?… resuelto; unos minutos mas con los panas para despedirnos, agradecer, prometer que escribiríamos y que si la vida no nos depara algo contrario, volveremos a tierras costeñas Colombianas a visitarlos, abrazos e ingreso a la zona especial para revisar a los pasajeros y sus pertenencias… me hicieron tocar guitarra, todo bien, sellado de pasaporte y a la sala de espera, alrededor de 35 min para subir… COLOQUENSE LOS CINTURONES GENTEEEEEEEE, nos vamos!


Salida por la ciudad amurallada… Adolfo

Luego de instalarnos en el hotel, nos duchamos, nos alistamos y salimos; Diana llego a los 15 min y nos fuimos a comer alguito pues el hambrenómetro (otra nueva ;-) ) ya estaba picando arriba, nos contó que nos juntaríamos con Adolfo, de quien ya teníamos conocimiento de causa por los panas de Pereira. Llegamos a destino, El loco llego 5 minutos después, pedimos, comimos y … vamos carachos a conocer la ciudad. Cuenta Adolfo, quien también vive en las afueras, que cuando le dice a su hija que van a ir al norte, a la ciudad amurallada, ella le dice ¡VAMOS A CARTAGENA! … cosas de niños. Bueno era de noche ya, los muros estaban iluminados por sendos faros, todo dispuesto, la verdad es encantador, una vista muy agradable para los transeúntes nocturnos, colores diversos, cafés, sillas dispuestas en las aceras para disfrutar de la noche de la brisa del mar, cervecitas en la plaza, bailarines, acróbatas, malabaristas, turistas, etc. Es bastante grande la ciudad, aunque atractiva; subimos a la muralla para divisar el mar, ¡lindooo! nos tomamos fotos, paramos en una de las plazas, nos sentamos, conversamos, Adolfo tiene una imprenta y trabaja junto a Diana con las comunidades, es oriundo de Cartagena, conversa con gran pasión de la ciudad, de lo que brinda, de lo que no brinda, de su gente, de las movilizaciones a las que es obligada cierta población, nos conversa, nos conversa, nos conversa, muy interesante la verdad, es atento, muy buena onda. Bueno de la ciudad de noche solo puedo decirles eso, es muy linda la verdad.

Al día siguiente… “La ciudad de día” ya no hay luces, solo el sol abrazador sobre nosotros, las aceras pobladas de vendedores, gente que ofrece de todo paseándose en carretillas por toda la ciudad como ya les conté, gritos, negocios, turbulencia peatonal, “LA CALLE Y SU GENTE”, lo disfrutamos también al máximo, estuvo lindísimo el paseo, ya al medio día quedamos en juntarnos con Adolfo, quien nos llevó a uno de los bares mas tradicionales y antiguos de Cartagena, allí calmamos la sed y nos refugiamos del calor, tomamos fotos, Salí un rato a dar abrazos, Luz no aguantaba el calcinante sol, la respuesta de la gente fue muy linda aunque los abrazos fueron dispersos, Diana no aparecía, se le complico el día pero ya llegará, es el día de nuestra partida, en horas de la tarde tomaremos el avión (primero en esta gira) pues el viaje en lancha que queríamos hacer quedo frustrado por tiempos y causas ajenas a nuestra voluntad como por ejemplo, que el bus en Maracaibo saliera en un horario diferente al que se nos dijo, lo cual nos retraso un día, o que el aeropuerto en Obaldía estuviera en refacción, situaciones estas que nos hicieron dudar acerca del arribo a tiempo de estos pechitos para la presentación del jueves 4 en ciudad de Panamá; llegó Diana, día agitado pero siempre dispuesta a compartir un juguito de cebada fermentado y heladito…

Diana y Cartagena.

Nuestro contacto es amiga de los panas de Pereira, Diana estaba ya en el terminal cuando llegamos, le habíamos avisado desde algún punto de la carretera, una chica muy simpática, atenta, muy buena onda, dispuesta a que la pasáramos bien en la ciudad que ahora es su casa, pues es pereirana de nacimiento pero debido a su trabajo con las comunidades decidió ir a tender una mano y tratar de mejorar las cosas para las colectividades de la costa. Nos subimos a un taxi previa negociación y nos enrumbamos hacia ¿el centro de la ciudad?... pasear desde el sur hacia el norte de Cartagena es conocer en realidad la verdad de la milanesa, todos los turistas que llegan por avión solo conocen la Cartagena que al gobierno le interesa, lo que constituye un 30% de la metrópoli, entran en avión por el norte, llegan a la “Ciudad amurallada” se alojan, pasean en el día por las playas y en la noche vuelta a la “Ciudad amurallada” que esta muy linda y muy bien cuidada, pero el otro 70% es pueblo, casas costeras, hamacas, mercados, carretilleros, la tarjeta de la cámara venia llena pero las imágenes son claras en nuestro recuerdo, mucha pobreza, niños en las calles trabajando, animales, y todas esas cosas que identifican a nuestra población de bajos recursos y quienes durante el día van a la parte norte a tratar de vender cualquier cosa para subsistir es así como vemos en la ciudad amurallada, miles de carretillas donde se ofrecen, frutas, vestidos, bebitas, dulces y muchas cosas mas. El gobierno de Cartagena de Indias invirtió una muy fuerte suma de dinero en restaurar el “MUSEO DE LA INQUISISION” con todo y sus maquinas y mesas de tortura, donde (esto ya es ficción) uno podrá amarrarse y vivir en carne propia, los placeres que la iglesia católica invitaba a disfrutar (termina la ficción), ¿Cuáles son las prioridades de nuestros cabezas de estado? la historia es una sola, Latinoamérica viene siendo la misma desde que partimos. Bueno fuimos hospedados por primera vez en este viaje, en un hotelito, nos dice Diana que debido a la larga distancia y la cantidad de trafico que uno puede encontrar partiendo del sur, donde ella vive, hasta el aeropuerto en el horario en que nosotros tomaríamos el avión, era mas conveniente quedarse cerca de los muros, así que decidió solita que iríamos al ya mencionado hotel y que ya todo estaba dispuesto, así mi gente que ahí nos quedamos y bueno… solo estaríamos esa noche.

Camino a CARTAGENA DE INDIAS… Colombia.

Llegamos a eso de las 16:00 horas después de un viaje bastante largo y caluroso por las costas Colombianas, Santa Marta, Barranquilla y nuestro destino, pero antes había que pasar por Maicao, zona guajira colombiana, el autobús no estaba del todo mal, tenia sus cositas pero bueno como no había tanto pasajero nos acomodamos para pasarla de lo mejor. La ciudad amurallada nos esperaba.




jueves, 25 de junio de 2009

Adiós Maracaibo, adiós Venezuela (que país tan caro gente)

Y nos fuimos, a las 4:30 de la mañana del día lunes, rumbo a Cartagena de Indias, bus directo, veamos que nos depara el destino.

Los paseos

La tarde esa después del centro comercial, pasamos por “El empedrao”, la plaza, el centro y que se yo, ya caída la noche, entrompamos hacia un bar restaurant muy peculiar, bohemio?? mas bien folclórico pachanguero pero muy chévere, pizas de todos los tamaños, chica, +o-, mollejua, triple mollejua y una entre medio que se me olvido, al igual que el nombre del susodicho lugar, unas rondas de jugo de cebada helado, unas fotos, conversa y bueno, ¿A dónde la llevamos?, a la casita pues, pero antes unos típicos perros calientes maracuchos, así termino la noche, el día siguiente, sábado…. esperaaaaaamooooos ay ni les cuento, pero bueno a la final muertos de hambre, fuimos con Carlos y Jorge (su pana de él) a comer un pollo a las brasa hecho por caleños en Maracaibo, donde el ave es trozada en pequeños y muy manipulables pedazos, colocada en la mesa acompañado con unas yucas, plátanos y papas, sin cubiertos mi gente, el compadre del local pasa con una caja de guantes plásticos desechables (no quirúrgicos) para que uno coloque su mano dentro y ataque las diminutas piezas de pollo, que estaban muy, muy buenas, lo malo de esta táctica es que uno no puede chuparse los dedos, pero la verdad es que …….. Anótese que cruzamos el puente de noche, llegamos a una de las orillas no sabría decirles cual pues no se cuantos lados tiene un lago que tiende a la geométrica redonda, llegamos a una playita y tomamos fotos en la oscuridad ayudados de las luces del carro, luego paramos en un terreno con una licorería al medio donde la gente llega, estaciona su carro, pone la música a todo volumen , trata de hablar, baila, consume bebidas alcohólicas y la pasa bien creo, lo único es que las variedades de músicas y los alto decibeles en que es escuchada, hace imposible la estadía de gentes que no entienden o no están en esa onda, luego el domingo teníamos una parrilla donde Jorge, a las 13:00, llegamos como a las cuatro, el tipo estaba muerto de hambre pero no es belicoso así que con santa paciencia bajo aquel solazo se dedico a prender los carbones y asar la carne; comimos, conversamos, escuchamos música y demases y bueno como ya nos habíamos enterado de que el autobús no salía en la noche sino en horas de la madrugada del próximo día, pasamos ahí la tarde, después dimos vueltitas, después nos comimos unos patacones que ni les cuento carambas, es un tipo de hamburguesa o sándwich, donde el pan es suplido por plátano hecho tipo tostón y el relleno …ayyyyyyy que delicia mi gente, y bueno, creo que no olvido nada solo agradecer a Carlos y a Jorge porque la pasamos muy bien, a pesar de la pasteurización – salir a la calle con 40 Cº y entrar a cualquier espacio, carro, tienda, restaurant, CC etc, donde los aires acondicionados hacen parecer que estas en un frigorífico -.

El Tropacuho y la estadía.

Carlos Franco es tropero, es Maracucho, es un pana al que solo faltaba abrazar, esa fue la razón principal de nuestra visita, aunque le habíamos propuesto organizar algo en Maracaibo, el tipo estaba muy asustado de tal compromiso porque en su tierra según él, solo su persona escucha el tipo de música que nosotros hacemos, así que señores, llegamos, con un plan de tres días en el calor-frio de la ciudad, era muy temprano, llamamos a Carlos quien diligente y gracias al trafico infaltable de nuestras ciudades, llego mas o menos a la hora de nuestro llamado, y eso que era temprano, ya a las 8 el calor auguraba una estadía uffffff. Llegamos al departamento asignado como nuestra morada oficial, “prendamos el aire”, en cinco minutos, estábamos congelándonos jajaja, bueno chicos acá están las llaves, esta es para tal puerta, esta abre aquella, esta otra hace no se que, el cuarto esta dispuesto, acá hay una neverita y bueno me voy a trabajar y apenas salga paso a buscarlos, por si acaso el centro comercial queda aquí a unas cuadras… descansamos y partimos a la hora en que las tripas comenzaron a reclamar hacia el centro comercial, 13:30, ayyyyyyyyyyyy ¡QUE CALORRR! jaja, a la distancia de tres cuadras tuvimos que albergarnos en un restaurancito familiar donde no tenían en ese momento jugo de cebada heladito pero bueno la oferta estaba bastante acorde a nuestros bolsillos y la sazón muy, muy aceptable, luego de matizar con unas costillas en coco, seguimos al centro comercial, donde tuvimos que pasar la tarde (por el calor) esperando la llegada de nuestro anfitrión quien al llegar nos indico que en el programa estaba ingerir unos riquísimos tequeños marabinos (no nos arrepentimos, que divinos estaban), nos fuimos a dar una vuelta por la ciudad (no hay fotos porque ya era de noche y andamos rodando así que las fotos no iban a salir ni por obra y gracia de quien le toque.

“Cuando voy a Maracaibo y empiezo a pasar el puente…”


El puente salió nubladísimo en las fotos, como sabrán ya nuestra cámara volvió del medico y podremos mostrarles nuevos documentos a través de este medio, el aire acondicionado del autobús estaba tan fuerte que se condensaron las pantallas, obturador, diafragma y que se yo de la máquina, y solo pudimos captar imágenes de ese tipo (congeladas) cuando pasamos por el imponente, majestuoso e increíble (ya nos ganamos al maracucho) puente sobre el lago jejeje, salimos a las 21:30 de Caracas y llegamos a las 7:00 a Maracaibo, el viaje fue una nevera, un presagio de lo que viviríamos en la capital del estado Zulia, que muy de paradoja, tiene como promedio de temperatura unos 38 grados Cº.

jueves, 18 de junio de 2009

Y nos fuimos,

Gente abandonamos San Antonio y Caracas, vamos rumbo a Maracaibo, la ciudad mas fría de Venezuela a visitar y conocer personalmente a un pana, no hay presentaciones, pero es un alto programado y que hay que hacer. Nos vemos.


Extras.

La familia por parte de mi viejo es muy grande, no nos vemos o dejamos de vernos hace largo rato, somos alrededor de 46 primos, a través de Facebook, una prima se enteró de mi vida (su hijo esta siendo músico) siguió paso a paso la construcción de uno de mis cuatros, me escribió, diciendo que ella quería un cuatro mio, ese que estaba exhibiendo era el ultimo que construiría en un buen tiempo dado que este viaje se va a extender un poco, así que le propuse que le llevaba ese, me dio el visto bueno, viajamos con el cuatro por 5 países diferentes, ella quería escucharnos, no sabia donde podía ir a hacerlo pues se le complica con los chamos, al final decidió ir a la velada que organizo Tania pues le quedaba cerca de su casa, fue con su esposo, estaba encantada, ya le habíamos entregado el cuatro el fin de semana anterior, ya habíamos tomado café, ya nos habíamos visto, conversado, reencontrado, estaba muy contenta con el instrumento, o siempre creí quera para su hijo pero no gente, lo estaba comprando para regalárselo a su hermano, el negro Teófilo, que le gusta parrandear, sacar canciones y pasarla chévere con la música, me contó que le había encantado el regalo, estaba encantada ella en la velada, Alejandro igual, se quedaron hasta que murió la reúna que como fue en día de semana, duro como hasta las 0:00 nos despedimos, fue agradable verla, saber de ella en vivo, siempre me deja un mensajito en Facebook y sigue nuestras locuras a diario diría yo… Un beso Lourdes y mucha suerte.

Al final los panas estos gestores de cultura en la USB (Universidad Simón Bolívar) consiguieron que participáramos en el festival que estaban organizando el día miércoles en horas de la mañana junto a unos panas cuenta cuentos, arte que también desarrolla Mariana, que venían desde diferentes partes del planeta, Argentina y México, por supuesto que aceptamos, una de las plazas a las que queremos ir llegando es esa, las universidades, tratar de llevar a los jóvenes, que en estos tiempos están invadidos de músicas que a nuestro parecer no entregan nada mas que información banal, un poco de nuestro folclore, de nuestras canciones, un poco de sentimiento a través de nuestro trabajo. El festival fue al aire libre bajo un sol abrazador, cada cuenta cuentos nos brindo una historia, luego cerramos nosotros con unas 6 canciones, hubo bastante estudiantes interesados en lo que estaba pasando ahí en el patio, en el anfiteatro, en la universidad, dos de ellos se acercaron al final a conversar con nosotros, a darnos las gracias, nos tomamos fotos. Volvimos a casa contentos y rápido pues esa misma noche era la presentación en San Antonio, el reencuentro con mi pueblo… Gracias chicos.