jueves, 25 de noviembre de 2010

Parte de la estadía


Una escapada

El pana Lucas nos dejó su carro, el se movilizaba en moto hasta su trabajo y Elena tiene su propio vehículo, nos recomendaron que fuéramos a los gigantes “una playa muy linda” nos dijeron, así que ni cortos ni perezosos nos dirigimos hacia allá.

El camino es largo, cerca de una hora a ciento quinientos por la autopista, hasta que esta se acaba y comienzan los caminos rurales, hacia el sur. Disfrutamos mucho de esta primera parte del paseo, llegamos a la zona recomendada y hubo que sufrir un poco (bastante) para estacionar, recuerden que estamos en verano y que muchos tienen vacaciones y otros tantos se vienen a turistear. Encontramos donde dejar el carro y bajamos hasta la playa, mientras caminábamos íbamos tomando nota mental de dónde comeríamos a la hora pertinente, también nos caían como moscas las señoritas que ofrecían un paseo por las aguas para ver ballenas enanas (no se la especie pero son tan chicas como un delfín), delfines y que se yo. Cuando llegamos a la playa nos encontramos con la gran sorpresa de que la habían cerrado, hacia unos días atrás se desprendió una roca y dos personas perdieron la vida. Caballero no mas, a retroceder. Hay un pequeño embarcadero acá en los gigantes, en torno a él se encuentran todas estas compañías de lanchitas viajeras que por la módica suma de diez euros, en el lapso de una hora prometen las susodichas ballenas, delfines, vista marina a través del piso transparente de la lancha y además un piqueo y bebidas a bordo. Luz María puso su cara de “anda Eu ¿si?” y por supuesto que sí, nos subimos, y emprendimos la faena. Había unos menores escandinavos en la nave, eso traería consecuencias.

Las ballenas brillaban por su ausencia, los capitanes se comunicaban por la radio y si alguno divisaba al grupo de ocelotes, avisaba al resto para que el público no reclamara, se nos dijo que a chorrocientas millas náuticas hacia el continente había una pareja de ballenas copulando, que para allá íbamos. Al surcar mar abierto por solo tres minutos, los infantes empezaron a gritar y a descomponerse, el capitán, sin comunicárselo a nadie ni pedir opinión prefirió emprender la retirada, en pro de los menores (yo quería matarlos) "vamos a donde los delfines señores, las ballenas están muy lejos y nos es conveniente por el oleaje”. Llegamos a donde los famosos delfines que en realidad eran unos oportunistas que estaban a la caza de los peces que se escapaban de un par de criaderos que habían cerca de los acantilados, pero no tenían ninguna gracia, ninguno se movió como flipper o se acerco a la lancha, estaban engulle que te engulle y nada mas (patético), Luz dice que si eran graciosos, que a ella la saludaron y todo, yo tengo mis dudas y como no quiero entrar en conflictos en esta bitácora, le doy la razón y olvídense de los demás. Dejamos a los comilones y fuimos hacia otro punto bordeando los gigantes – el nombre que reciben estos grandísimos acantilados bordean gran parte de estas playas – llegamos al sitio previsto, la lancha abrió sus compuertas del piso y….. nada, ni un solo pez, solo piedras y fondo marino, coñooo porque no contrataron a alguien para que se disfrazara de sirena por último, ya no ya pues, y del piqueito nada. Resulta que nadie había leído el folleto donde se explica el derecho a piqueo y bebida, nosotros sí pero no teníamos muchas ganas. A Luz se le ocurrió tremenda idea y le preguntó al capitán si podíamos bañarnos en esas maravillosas, azules y cristalinas aguas. El tipo dudo pero su cabeza ponía en la balanza: no ballenas, delfines medio bambas, no vida marina en vivo, mejor les doy un tiempito y así no piden el dinero de vuelta….. Y nos lanzamos al agua, que rica estaba y que belleza caray, las fotos hablan por sí mismas. Al subir reclamamos nuestra chela, al viaje le quedaban menos de 10 minutos de regreso bordeando los gigantes, se nos ofreció una segunda pero la rechazamos, fuimos los únicos que bebimos y a los menores escandalosos les recompensaron la que se mandaron con unos doritos.

Llegamos a tierra firme y el hambre apremiaba, el paseo a pesar de los pormenores estuvo muy simpático y bonito, los paisajes son de “ya no ya” mis amigos, una belleza. Nos metimos a un restaurant a comer, estaba muy rico, salimos, tomamos en carro y abandonamos esa parte de la ciudad, unos pocos kilómetros mas allá, nos esperaba la playa, una playa de arenas negras, negras, negras, parecían chinchanas, allí nos bañamos por un buen rato hasta que le pedí a Luz que abandonáramos y retornáramos a la casa, se nos iba a hacer tarde. Así lo hicimos, dejamos la zona tras de nosotros, muy contentos de haber emprendido la travesía, La pasamos “Bomba”.


¡Qué calor!... sí mis queridos amigos, hubo un día de un calor extremo en la isla, nosotros estábamos en casa con planes de salir a la playa pero primero debíamos pasar por el banco a hacer una diligencia, la casa nos resultaba calurosa este día en especial, abrimos todas las ventanas, la puerta de la azotea, la de la cocina pero nada, el aire caliente no ayudaba en lo más mínimo. Nos alistamos, sacamos el carro y anduvimos hasta la gasolinera más cercana – a unas tres cuadras – para preguntar donde encontrábamos un banco Canarias, nos dijeron que dos cuadras más allá, donde está el semáforo, había una sucursal del banco. Chévere pues, el calor estaba mermando nuestro entendimiento, llegamos al semáforo, dejamos estacionado el auto y caminamos cerca de media cuadra, casi nos desmayamos sin ser nada exagerado. Hicimos nuestra diligencia y retornamos a la gasolinera, compramos unas amigas de esas que tanto nos gustan para amortizar el clima y al llegar a casa, nos dijimos que ni locos salíamos, acá las playas tampoco ofrecen resguardo y el sol arreciaba con todo. Parece que fue la mejor decisión que tomamos en toda esta estadía, al escuchar en la noche los comentarios de la gente, de nuestros amigos y del encargado del tiempo, caímos en cuenta que había sido el día más caluroso de muchos veranos, 47 grados de calor llegó a sufrir algún pueblo, mientras que la media en la isla había sido de unos 43 °C, ¡Qué bueno que nos quedamos en casita!, ¡vivan las chelas carachos…..!

La bienvenida

No saben lo que fue esta vaina gente, una vez quedamos instalados y desayunados, nos subimos al carro y métele pie que la isla es grande, comenzamos a subir, a subir, a subir, la vegetación fue cambiando casi de manera radical de cactus tuneros a pinos típicos canarios, con uno que otro arbolito colado, nos cuenta Lucas que estos pinos aunque hayan incendios devastadores, son muy difíciles de quemar en su totalidad sus cortezas son extraordinarias, “son canarios”, paramos en un par de miradores para disfrutar la vista de las costas y seguíamos ascendiendo, un restaurancito nos dio la bienvenida para tomar jugos y comer un pequeño aperitivo, aunque ya habíamos desayunado, los chicos insistieron. Habían fotos del lugar con nieve… - coño por acá cae nieve? - Si compa, estamos yendo al punto mas alto de la isla, el Teide. Llegamos, es un volcán, toda la zona es arida y volcánica, los canarios tienen un hotel ubicado en las cercanías ultra cercanas, al tipo de terreno le llaman mal país, asemeja miles de termiteros y a la falda del volcán hay un gran valle que nos impresionó, nunca habíamos visto algo parecido, unas piedras inmensas, la aridez, todo era nuevo, “acá filmaron la nueva versión del planeta de los simios” nos cuenta Lucas… algo de verdad maravilloso, digno de conocer, no en vano en es el tercer o segundo valle y parque visitado en el mundo.

Después de un rato nos enrumbamos hacia la playa, ¿por aquí o por acá?, no fue muy importante la decisión, el paisaje estaba muy lindo, ahora la vegetación era diferente, la humedad del otro lado de la isla la hace mas boscosa, mas verde, vamos sorprendidos, sobre todo por los cambios de hábitat tan repentinos, nos vamos dirigiendo hacia la playa, pero hacemos varias paradas en el camino para disfrutar del paisaje y lo que nos regala la naturaleza, a media tarde nos detuvimos para almorzar en un restaurant conocido por los chicos y al que nos llevaron para comer un plato típico canario, Gofio, “cuyo cual” ha servido de “todo” y para “todos” en todas las épocas, la atención estuvo de miedo, la comida muy rica y la conversa ni se diga, ya el cansancio arreciaba, pero todavía no estábamos abajo, podíamos ver algunos viñedos desde la ventana del restaurant y chacras de campesinos por doquier, cuando bajamos salimos cerca de santa cruz, le dimos una pequeña vuelta a la ciudad, el sol estaba declinando, nos fuimos a la casa. Pero aun había más, solo que yo no participé de esa parte, estaba de verdad extenuado, el cuerpo no me daba para más, pero Luz sacó la cara por el equipo y se fue con los muchachos al Escobonal a conocer y a ver una fiesta o festival que se estaba dando por allá, con mas canarios, trajes típicos, cantos, bailes y ya saben pues…. Regresaron cerca de media noche, al día siguiente fue que me enteré de lo acontecido, parece que estuvo muy bien y bonito.

No puedo describir como quisiera, todo lo que vimos este día, fueron siete horas de paseo por la isla, - hasta que arrugué - disfrutando de n cantidad de paisajes y hábitats, de una guía turística de altura, buena conversa y muy buena compañía, solo me queda decirles que con los ojos cerrados vendría a vivir a estas islas, todavía nos falta mucho por conocer y visitar acá, pero ya me convencieron.

Lucas y familia

Lucas Arias es el culpable directo de que nos encontremos en Canarias y en Europa, el loco es fan de Luz, la escuchó cantando una versión de Brazos de sol en youtube y quedó prendado de su voz, de eso hace ya como cuatro años, desde entonces ha estado tratando de que lleguemos a su isla con nuestra música, pues el trabajo de Sin Líneas también le gustó, luego de muchas frustraciones le comunicábamos que en versión dúo estábamos haciendo esta gira y salto loco de contento al ver que las posibilidades ahora eran bastante ciertas y lo logró, aunque de eso hablaré más adelante.

Jesús nos dejó temprano en el ferri que tomaríamos para viajar de Gran canaria a Tenerife, Lucas ya estaba al tanto de toda la estrategia, llegaremos temprano a su isla pero no le importa, además, tiene un chamito de 9 meses más o menos que le sirve de despertador.

El ferri toco costas de Tenerife y ahí estaba el, nos abrazamos con una gran sonrisa en las caras y un “por fin” en los labios, qué alegría para todos. Nos contó que se equivocó de puerto y al no vernos bajar del barco se le pusieron los pelos de punta, por eso nos había llamado mientras navegábamos para verificar la hora y la compañía en que viajábamos. Al carro carachos que hay que conocer a la familia.

Llegamos a su casa y Elena ya estaba en pie con Gabriel, una chama súper simpática caray, de entrada nos cayó súper chévere, jovial y sonriente, nos acomodamos en nuestros aposentos, tomamos desayuno y nos pusieron al tanto de los planes del día. Nosotros estamos dispuestos a todo gente así que vamos pal ante caray, que para eso hemos venido, además tenemos que aprovechar que es fin de semana, Lucas nos pidió que viajáramos en este día particular para poder estar con nosotros, ya que de lunes a viernes es más complicado por la chamba, así que tenemos todo el día para nosotros, es domingo, anoche tocamos en Cuasquias, no terminamos muy temprano pero somos jóvenes y aventureros carachos, hay que aprovechar.

Tampoco hablaré mucho de Lucas y Elena en esta entrada, ya irán conociéndolos a través de los relatos que tenemos acá en Tenerife.

Partida hacia Tenerife

Por ahora, abandonaremos esta isla, dos razones nos harán volver, una la explicaré más adelante; la otra: el único aeropuerto que nos saca hacia el continente esta acá – importante no? – han sido unos días maravillosos, con gente maravillosa y linda, reencuentros muy especiales, que más se puede pedir?

Lucassssss, por fin nos conoceremos compa, allá vamos.



Salidas con Javier

Nos fuimos a playa el inglés (creo que así se llama) en el carro de Javier y con Javier, el paseo es como de 45 minutos hacia el sur más o menos. Había un montón de gente cuando llegamos, nuestra salida fue a eso de la una y media, nos compramos una chela bien heladita para amainar el solazo y bajamos a la playa, bonita en realidad, tremenda playa caballero, gran extensión de arena, las aguas algo arremolinadas por esta parte, con oleaje, el mar azul, sombrillas, gente, nos quedamos un rato por estos lares y tomamos un baño refrescante – al igual que en el Perú, acá no hay sombra natural, hay que alquilarla, la vista está espectacular. Luego del baño anduvimos vagando por las arenas hasta que se nos preguntó si queríamos caminar hasta la punta, allá al fondo está Mas palomas, el espacio donde podremos ver dunas, las famosísimas dunas de Gran Canaria, allá nos enrumbamos pues, camina que camina y que camina, hasta que llegamos. Nos recibió un cartel muy particular: Playa nudista… no había casi nada de gente joven, hasta su viejito en bastón nos encontramos para nosotros es una nueva experiencia (no nos desnudamos eh), puro vejetes jajaja, pero bueno, por ahí pasamos hasta doblar la esquina, llegamos a Mas Palomas y nos hicimos de una gran duna solo para nosotros, la vista es tremenda, el sol estaba bastante fuerte, el mar es mas movido por acá porque convergen dos corrientes en esta esquina, subimos a la cima de nuestra duna, Javier se hizo rodar hasta abajo como cuando era chamo, yo armé las iniciales de Sin Líneas y tome fotos, conversamos, nos comimos unos bocadillos que habíamos preparado, también me quise ir primero que nadie, eso provocó reacciones adversas en mis compañeros de andanzas, la cosa se puso fea - ¿Por qué te quieres ir? - Coño ya me aburrí, mucho sol, nada de sombra y no nos podemos meter al mar acá porque es el punto más peligroso de la isla – pero no seas aguafiestas, caminamos un montón para llegar acá – si pero ya tenemos hora y media pues y dijimos que a las cuatro y media estriamos de vuelta. Resulta que a la final fui el malo de la película como siempre, aunque habíamos dicho que estaríamos a cierta hora en Las Palmas porque teníamos cosas que hacer, no regresamos antes de lo pautado. Pasó el mal rato, tomamos fotos la pasamos bien a pesar del regreso prematuro, luego de un par de chelas todo quedó olvidado. Seguimos siendo panas.

Javier tiene su departamento en la zona de las canteras, ahí está el famoso Malecón de las canteras y para allá fuimos también, a conocer su depa (pequeñísimo) y a pasear por el susodicho mostro de cemento. Nos fuimos caminando hasta un puestito, en realidad un restaurancito que si mal no recuerdo se llama nono, o momo, ya preguntaré para enmendar el olvido, ahí nos presentaron las famosas papas arrugadas canarias con mojo de ajo, ¡que ricas que estaban! También son baratas, nos tomamos unas chelas y acompañamos las papas con un bocadillo de calamar, típico de por acá. Seguimos nuestro paseo a lo largo del malecón sin bajar a la arena, vimos a unos locos tocando jazz, disfrutamos de la infraestructura y luego nos fuimos a donde Javier a terminar de pasar la tarde. En otra oportunidad volvimos al malecón pero nos fuimos a la otra punta, ahí el agua estaba súper calmada, trasparente, en la playa habían unas esculturas de arena muy chéveres, increíbles, que trabajo debe ser ponerse a armar una cosa de esas, mis respetos de verdad.

Y bueno esos fueron algunos de los paseos que dimos en tardes canarias durante nuestra estadía por acá.

Romeria de Santa Brigida.

Ok Romería tiene que ver con religión, Parranda no. Santa Brígida es un pueblo que ya mencione y que tiene una festividad que hace unos años atrás durada todo un día, por culpa del botellón se ha reducido bastante, a unas pocas horas nada mas, con todo y eso cuando llegamos al pueblo cerca de las doce de la mañana, ya habían varios adolescentes en estado bastante deplorable, pero eso no iba ni va a opacar nuestra vivencia ni la onda que sigue teniendo – según lugareños – esta romería donde desfilan un numero bastante grande de carretas decoradas por familias campesinas y cargadas con ofrendas para la virgen de Santa Brígida. En años anteriores todas las carretas en fila le daban la vuelta entera al pueblo y una a una entregaban frente a la iglesia sus ofrendas, ahora el recorrido es de una sola calle. Cada carreta representa a una familia o núcleo de micro empresa campesina, siempre vestidos con traje típico canario, mientras avanzan en la cola van cantando, bailan preparan algún pequeño piqueo, se entretienen y entretienen a los que nos hemos dado cita para vivir esta experiencia. Nosotros estuvimos caminando un rato por la larga fila hasta que decidimos ir a la puerta de la iglesia a ver cómo pintaba la cosa, ahí tienen dispuesto un pequeño escenario, cada carreta que llega, viene acompañada de un pequeño grupo que canta un par de canciones mientras los otros miembros del clan hacen la entrega, también hay quienes vienen con grupo de danza, la cosa es muy pero que muy vistosa. Una vez que todas las comunidades han entregado su ofrenda, se juntan en un terreno baldío donde muchos intercambian comidas, parrillas, refrescos, tragos, cantan , bailan, e interactúan con los visitantes, a nosotros nos toco un señor ultra simpático que nos convido un poco de refresco y unas chuletas de cerdo a la parrilla que estaban de miedo mmm. Luego dimos otra vuelta, nos encontramos con parte de la pandilla de la UEB, ya habían bastantes chicos en estado de borrachera avanzada, pero no les paramos, llegamos a un pequeño boulevard donde nos habíamos abastecido todo el día de bocadillos con chorizo de Teror y queso mas sus respectivas helenas, ahí encontramos a un groso contingente de panas y conocidos a quienes nos unimos y con quienes pasamos el resto de la tarde, cantando, picando, refrescándonos.

La romería fue una experiencia muy chévere, lástima que el Javier se la perdió por culpa del trabajo, pero algún día tenía que trabajar ¿no?

lunes, 8 de noviembre de 2010

Reencuentros Mayra y Estrella.

Mayra es hermana de Mariela, tenemos la misma cantidad de años sin vernos pero la emoción es la misma, “somos primos pues”, llame a ver donde estaba y me dio la dirección de la tienda donde trabaja – en realidad es dueña o socia mejor dicho – allá nos apersonamos “presto”, al momento convenido. La tienda estaba algo visitada así que hubo que esperar un poco no si antes clarísimo esta darnos nuestro abrazo de reencuentro y saludarnos súper afables y sonrientes. Tomamos asiento en uno de los sillones dispuestos en “Ping Pong” ese es el nombre de la tienda y luego de que los impertinentes compradores desalojaran el espacio nos sentamos plácidos a disfrutar de unas cervecitas bien heladas, un pedazo de tortilla o que se yo (ya no me acuerdo que comimos en ese momento) y conversa con años de retroactivo. Está súper bien Maya, Tiene un depa que nos puso a la orden, en el cual nos quedamos unos días antes de partir a Tenerife, la Tía Carmen ya lo sabía de antemano, Javier quería tenernos cerca, así que quedaron todos contentos, nos mudamos a donde Mayra y Jesús, unos días antes de nuestras presentaciones en Cuasquias, estábamos a cuadra y media del lugar jejeje (bastante conveniente ¿no?) a nuestra vuelta de La Palma (otra de las islas) volveremos a estar en su casa pero antes acudiremos a….. Sorpresa mi gente, no todo puedo contarlo en esta entrada pues. Junto a Jesús - su compañero – montaron la tienda con otros dos amigos, les va chévere, esta regia y cocina una tortilla de patatas de competencia según dicen las malas lenguas - eso lo constataremos también al regreso – No sabía de su paradero, a pesar de que mi hermana se quedó en su casa hace un par de años, creí que estaba en Madrid, fue una muy grata sorpresa encontrarla, compartir con ella un poco, enterarme de su vida, pensamiento y algunos pormenores de lo que ha pasado después de que abandonara Venezuela.


Otra grata sorpresa fue la aparición de Estrella, mi primera novia, una historia sentimental triste para el tiempo en que nos tocó, también por culpa del internet este encuentro fue posible, tiene dos hijos, está separada pero con novio, se le ve muy bien, aunque los años han pasado por ella, han sido bastante benévolos, no nos veíamos y no sabíamos el uno del otro desde hace más o menos 24 años, vive en las afueras de La Palmas en un pueblito llamado Ingenio. Nos llamamos, nos pusimos de acuerdo y nos encontramos frente al Cuasquias, algo raro fue ese momento, no se describirlo, pero me parece que todo fue como que muy calculado, como que estaba muy reservada, no sé qué ondas, la cosa es que después de mucho tiempo nos dimos un abrazo no saludamos, presentamos a nuestras medias naranjas y nos fuimos adonde Mayra a tomar unas chelas, comer unas tapas y conversar de nuestras vidas. La tertulia no fue muy larga pero sí bastante agradable, estrella sigue igual, con sus vainas especiales, enamorada de sus dos hijos hasta más no poder, la niña tiene creo que 12 en estos momentos y el chamos 8. Pasamos una tarde noche bastante agradable, ellos debían volver porque dejaron a los chicos solos y no querían regresar tarde – el voto de confianza no daba para tanto – así que al despedirnos nos prometimos volver a juntarnos a nuestro regreso. Fue muy grato volver a verla, saber que está bien, que su vida ha sido dentro de todo bastante agradable… te dejo un besote loca.

Agaete… tarararaaaaa, ra ra raaaaa

Acá también tiene mucho que ver Javier. Comenzaré por el Principio.

Cuando vivíamos en Buenos Aires, este loco nos comentó que en su isla existía una festividad a la que siempre acudió año a año, “La rama” se llama, nos dijo, se celebra el 4 de agosto pero tiene previos y la gente chupa y chupa y consiste en tal cosa, como ustedes son los amigos más afines a mi gente allá en Gran Canaria quería preguntarles si quieren celebrar conmigo esta festividad acá en Argentina, obviamente en su departamento porque mi compañera es bien antisocial. Nosotros ni cortos ni perezosos aceptamos, no voy a contarles los pormenores porque me quedo en esta entrada hasta el 2012 jajá, si les diré que un par de panas mas asistieron a la tal manifestación popular, (éramos cinco los participantes) que al canario le enviaron desde su isla un ron Areucas 12 años, una rama de eucalipto del frente de su casa y atuendo comprendido en franela y gorro canario para el efecto; el bajo de internet la música de la banda de Agaete (pueblo donde se lleva a cabo la celebración) preparó una sopa llamada “de millo” y ahí estuvimos desde temprano hasta el amanecer. El cuerpo de Benito está filmado http://www.youtube.com/watch?v=Db9f2xVisYE

Bueno esto en resumen es así, la rama es una celebración que tiene que ver con lo religioso, la madrugada del día cuatro de agosto a eso de las dos de la mañana, suben los campesinos a las alturas de los cerros canarios para arrancar ramas de los arboles, luego comienzan un descenso hasta el pueblo de Agaete, le dan la vuelta acompañados de la banda, de ahí bajan hasta la playa donde a voz populi gritan varias veces “agua agüita la rama esta sequita”, las ramas son introducidas al mar siete veces seguidas y luego se entregan en ofrenda a la virgen de no sé dónde.

La vivencia:

Ya Javier tenía todo preparado y nos había contado los pormenores de cómo sería la cosa. Salimos a las 9:30 del día tres desde Las palmas hacia Agaete en su carro, nos entregó una llave y nos explicó que el carro quedaría estacionado en cualquier parte del pueblo y que al que le diera sueño podía ir hasta él y dormir placentero le tiempo que estimara conveniente - bacán – Partimos, son unos cuarenta minutos para llegar, dimos vueltas y vueltas para lograr encontrar estacionamiento, en el camino Javier nos explica que llegaremos a los previos, esto es un modalidad para ponerse a tono con algunos tragos junto a panas que te encuentres ahí porque TODO LA ISLA VA A AGAETE.

Llegamos, nos cruzamos con unos amigos, llevábamos dos botellas de Areucas, - menos añejo – fuimos invitados enseguida a la casa de no sé quien a pasar un rato, comimos, algunos cantaron, tomamos, Luz entró en calor temprano, eran cerca de las 12:30 cuando abandonamos la casa de esta gente “Vamos a la plaza ya debe estar animada”. Si que estaba animada, habían como tres mil personas más o menos, carritos de comida, y muchos espacios donde comprar chelas, los precio hay que buscarlos, oscilan entre uno y dos euros la cerveza, si vamos a estar acá dos días mejor será ir registrando donde están las de euro. Nos cruzamos con varios alumnos de la Universidad El Bochinche, junto a ellos estuvimos gran parte de la noche. Se imaginaran que no hay baños suficientes para tanta gente, así que lugares públicos como terrenos baldíos, o callejones son víctimas de hombres y mujeres durante las celebraciones. Bueno todo el mundo está a tono, faltan diez minutos para las cinco de la mañana hay que ir al frente de la municipalidad “vamossss”. No sé cómo explicarles la emoción de estar ahí, todavía al momento de escribir estas líneas (enero 6 del 2011) se me paran los pelos, todo el mundo se encuentra en este punto esperando la salida de la banda oficial de Agaete para bailar al compas de las cinco canciones que tocan durante toda la festividad, todos con cámaras en mano, ansiosos, se viene la cuenta regresiva 5, 4, 3, 2, 1, y… tarararaaaaa, ra ra raaaaa, ¡yu juuuu, guooooooou!, todos saltan, todos corean, todos se vuelven locos. La banda empieza una especie de procesión protegida por un cordón policial y rodeada de todos los que en el pueblo se encontraban, “ahora vamos a darle la vuelta a Agaete” nos dice el canario, y así mismo, a paso lento canción tras canción , la banda se tarda más o menos hora y media en dar la vuelta y llegar a la plaza, ahí se quedan tocando y también se quedan los que deseen, Javier nos comunica que si queremos ir a dormir ese es el momento pues hay que esperar a las once más o menos hasta que aparezcan por las calles de “allá” los campesinos con las ramas, yo me fui a dormir una media hora después, como a las siete, Ya saben que Luz siguió. A eso de las diez me desperté le avisé a Luz – que ya estaba en el carro – pero me mando al cacho, Subí solito a esperar la bajada, me cané en el puesto ultra súper especial que me dijo Javier, me dio hambre, comí un bocadillo, me dio sed, compre un refresco, esperé y esperé, los chicos no aparecían, decidí darme una vuelta, nos encontramos, Luz lloraba porque se iba a perder la bajada sin mi presencia, si mi no sería lo mismo, yo le contaba que estaba “allá” donde me dijo el Canario, no importa, ya estamos juntos, tarararaaaaa, ra ra raaaaa, se nos suma Javier, “AHÍ VIENEN AHÍ VIENEN”. No pueden imaginarse el tamaño de las ramas que cargan estos señores, son gigantescas, en realidad juntan varias ramas altas y delgadas y forman un racimo enorme, todos en el pueblo quieren y deben tener una rama aunque sea de diez centímetros y cuatro hojas pero todos saben que las que vienen bajando no se tocan, se respetan, nadie intenta arrancar siquiera una hoja, y si algún foráneo que desconoce las normas lo hace, enseguida es regañado, la rama te la deben obsequiar o tú buscas cualquier arbolito victima de tu euforia y lo despojas. Mis queridos compañeros de viaje, si, ustedes que me leen, la imagen es impresionante de verdad, vienen con los campesinos, unos muñecos alegóricos, la banda - me enteré que son dos bandas las que tocan y se turnan cada cierto tiempo – y unas treinta mil personas, wow, que belleza, todos gritan, toman comparten bailan y corean las melodías tarararaaaaa, ra ra raaaaa, Luz y yo nos abrazamos víctimas de la emoción, le agradecemos a Javier porque la verdad esto es impresionante. Los campesinos y la banda le darán la vuelta al pueblo nos dice Javier, luego como a las cuatro de la tarde comienzan a bajar a la playa para llegar a las seis – chévere – Nos quedamos un buen rato, tomando chelas y comiendo bocadillos, en algún momento decidieron que iríamos bajando para esperar a la banda por ahí, eran cerca de las tres de la tarde, Luz estaba exhausta y algo picadita. Decidimos ir a dormir un rato y a eso de las cinco irnos a la playa a seguir la batalla, Ayyyy, nos levantamos muy tarde, llegamos a las 6:20 abajo, ya no había banda, las ramas ya habían sido entregadas, la gente estaba en el mar bañándose y en espera de las 22:00 para la retreta, que dolor nos ha dado perdernos esta parte de la ceremonia, sobre todo – si han visto el video de Bs As– por lo de “agua agüita la rama esta sequita”, nos da rabia, tristeza, cólera, bueno será motivo para volver. Nos reunimos con Javier y los chicos de la universidad, le bajamos la intención a todo tipo de ingesta, no porque no quisiéramos si no porque abajo en la playa todo es bastante más caro caballero.

Retreta: a eso de las diez o un poco antes, los presentes encienden faroles de papel con una vela adentro, la banda comienza la marcha ascendente hasta la plaza, dan una pequeña vuelta y culmina la ceremonia cerca de las 0:00 o un poco mas con fuegos artificiales, pero la gente no se va, muchos se quedan en la plaza casi hasta amanecer, nosotros no subimos con la banda, basta de seguir a esos locos jajaja, fuimos a esperarlos arriba impulsados por el hambre y la sed. Conseguimos bocadillos bastante baratos y nos canamos en el puesto de las chelas a euro, también nos separamos, cada uno indagó por su cuenta, en una de esas escapadas pude escuchar la famosa canción, esa que tarareamos y tarareamos y que bailamos en Bs As, caracho no la habían tocado en todo el festín, ayyy será que es la canción de despedida, Javier nos dijo que le parecía raro que no la tocaran, además el mismo estaba extrañado, parece que la banda había cambiado el repertorio este año. ¿Dónde está Luz? Lo filmé para que pudiera escucharla por lo menos, camine hacia la bodega y la encontré justo, le cuento de la canción y nos enrumbamos para allá. Aunque ya nos habíamos dicho que no volveríamos tras la banda, la canción y la onda pudo más que nosotros y estuvimos de nuevo como media hora saltando, vacilando, cantando, tarareando… Carambas que fiestón.

Yo morí cerca de las 23:22,15, Luz se quedó con Javier arriba para ver los fuegos artificiales, desde la tranquilidad del carro los disfruté después de que me despertaran las detonaciones, bonito el espectáculo. Como a la media hora llegaron los muchachos, nos acomodamos los tres en el carro y nos dormimos hasta el día siguiente.

Nos fuimos a Las Palmas a eso de las siete de la mañana, teníamos una entrevista en un diario a las diez, así que hubo tiempo de bañarse, cambiarse y comer algodón antes del compromiso.

Me queda un gratísimo recuerdo de esta fiesta, de la vivencia, del compartir, de verdad que agradezco al Canario por la invitación y por hacernos parte de esta hermosa locura.



Parte de la estadía